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La
República Dominicana ...
Es posible imaginar esta tierra hace 500 años, cuando Cristóbal Colón desembarcó para
levantar el primer asentamiento del Nuevo Mundo. Sólo es necesario mirar alrededor,
a las verdes y exuberantes montañas alcanzando alturas increíbles, a las franjas doradas
y de color perla de costas solitarias, a las fructíferas tierras de cultivo, a las
bulliciosas selvas, a los desiertos salpicados de cactus, a las tranquilas y ensordecedoras aguas…
La República Dominicana, hoy conocida simplemente como Dominicana, se extiende a largo de 48.442
km. de la isla La Española con una diversidad tan extraordinaria que no es de extrañar que Colón
la denominase como "un milagro". El nuestro es un país de logros, incluyendo la ciudad más antigua
de América: Santo Domingo; el pico más alto del Caribe: Pico Duarte y el mayor lago salado habitado
por cocodrilos: el lago Enriquillo. También es un país bendecido con recursos que van desde
la caña de azúcar hasta jugadores de campo corto en el béisbol (shortstops), desde el café al
ron, desde el cacao al tabaco.
Pero de todos nuestros recursos, no existe uno mayor que los propios dominicanos, algo
que comprobará por usted mismo cuando tenga la oportunidad de conocer a esta gente
encantadora y hospitalaria. Y cuando lo haga, lo más probable es que estén hablando
de béisbol; son gente que adora jugar a la pelota incluso antes de la llegada de Colón.
Dominicana es un sueño para los amantes de los deportes, asegurando golf de calibre de campeonato,
tenis, pesca en aguas profundas, submarinismo, deportes acuáticos, polo, equitación, senderismo y,
sobre todo, un lugar en el podrá hacer ejercicio. Y eso incluye bailar el contagioso merengue que
flota en el aire de prácticamente todas las plazas y clubes nocturnos. Si es vida de
ciudad lo que desea, encontrará que incluso nuestra ciudad más antigua rebosa de ella
con modernos museos, restaurantes, galerías de arte, discotecas, casinos, boutiques y
resorts. O, si prefiere singularidad y calma, podrá disfrutar de pueblos costeros en
los que abundan ambas. Viaje al que lugar que viaje en Dominicana, espere pagar menos
de lo que había pensado. Un tipo de cambio favorable y las numerosas ofertas de viajes
nos convierten en el mejor valor del Caribe. Todo esto y muchas otras cosas explican
por qué aquellos que nos visitan vuelven -como ya habrá imaginado- una y otra vez,
con la esperanza de capturar los colores y sentir el ritmo que sólo se encuentran en Dominicana.
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